viernes, 9 de diciembre de 2011

Alianza respetó su historia y ganó en Chiclayo

Los blanquiazules salieron victoriosos del primer play off con huanchas, amagues y quimba.


En la sangre de los jugadores de Alianza está hacer las cosas que hicieron ayer en Chiclayo. Los ‘íntimos’ respondieron al viento, a las patadas y a la cancha sintética poniendo la pelota en el piso, y haciéndola rodar al ritmo del talento que llevan en los pies. Así llegaron sus goles.


Cada uno fue una clase maestra de fútbol, de ataque y contraataque. Nunca un pelotazo. Fueron jugadas que resumieron a la perfección los 110 años de historia aliancista.


En el primero, Ovelar amagó con rematar, pero metió un pase a Joazinho Arroé. Él la controló y la acomodó en un solo toque. Fue la primera de muchas lecciones que daría en este partido. Su gol era una consecuencia lógica de tremenda acción.


El segundo gol debería ser pasado en video a todos los chicos que se forman en la cantera aliancista. Jugadas como esta enseñan, y hacen que más gente se enamore de este deporte.


Apenas comenzó el segundo tiempo, desde el punto central de la cancha, Johnier Montaño tomó la pelota y se fue para adelante. Se llevó a uno, a dos, a tres (con huacha incluída) y le dio un pase perfecto a Jorge Bazán.


¿Quién decía que a ‘Coco’ le faltaba gol? A los jugadores de Alianza les sobra todo. Por eso ganaron el partido de esta manera. Con clase, y a su estilo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario